La propagación del sida se desacelera. Informe ONUSIDA 2010
En el mundo, 33,3 millones de personas viven con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Y aunque los esfuerzos de la comunidad internacional han permitido reducir el número de contagios, ONUSIDA se muestra preocupada ante la disminución de los fondos dirigidos a combatir este flagelo mundial.
© Thinkstock
Publicado el pasado 23 de noviembre, el informe ONUSIDA revela que la epidemia del sida ha comenzado a desacelerarse. El número de contagios disminuye, lo mismo que las muertes provocadas por la enfermedad.
La propagación del sida comienza a desacelerarse
En 2009, el número de nuevos contagios era de 2,6 millones, cifra un 20 por ciento menor a la de 1999 (3,1 millones). En 2009, además, el número de muertes por enfermedades vinculadas al sida era de 1,8 millones, cifra que representa casi la mitad de la correspondiente a 2004 (2,1 millones).
A finales de 2009, el número de personas infectadas por el virus del sida era de 33,3 millones, cifra mayor a la de 2008. ONUSIDA explica la tendencia al alza por el hecho de que las personas infectadas viven más tiempo gracias a que hay un mejor acceso a los tratamientos antirretrovirales.
“Estamos reorientando la trayectoria de la epidemia del sida gracias a acciones audaces y a decisiones inteligentes”, declaró Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA. “Las inversiones dirigidas a dar respuesta al sida han dado sus frutos pero los avances aún son frágiles. El desafío, hoy, consiste en saber de qué manera podemos unir nuestros esfuerzos para acelerar ese avance”.
Lucha contra el sida: buenas noticias… y no tan buenas
Entre 2001 y 2009, el número de infecciones se estabilizó o se redujo en más de un 25 por ciento en 56 países, 22 de ellos del África subsahariana. Sólo en siete países, cinco de ellos de Europa oriental y Asia central, las infecciones han aumentado en un 25 por ciento.
En Sudáfrica, el porcentaje de nuevos casos en los jóvenes de 18 años se ha reducido notablemente, pasando del 1,8 por ciento en 2005 al 0,8 por ciento en 2008; entre las mujeres de 14 a 24 años, la cifra cayó del 5,5 por ciento al 2,2 por ciento entre 2004 y 2008. Los resultados se han obtenido gracias a la implementación de una política global de lucha contra la epidemia, como puede verse en el siguiente video.
Cada vez más, los países utilizan tratamientos eficaces para prevenir la transmisión de la enfermedad a los recién nacidos. Se estima que en 2009 el número de niños infectados por el VIH era de 370 000, lo que representa un descenso del 24 por ciento en cinco años.
La disponibilidad y el uso del preservativo han aumentado de manera significativa. En once países, incluyendo Burkina Faso, India y Perú, las personas encuestadas declararon haber utilizado, en el 75 por ciento de los casos, un preservativo durante su última relación sexual. Del mismo modo, la tasa de acceso a los servicios de prevención del VIH –incluidos los programas de reducción de los riesgos destinados a las personas que consumen drogas inyectables– ha alcanzado el 32 por ciento, cifra que sin embargo se sitúa por debajo de la necesaria para proteger a los consumidores de drogas con VIH a través del mundo. Por último, y aunque muchos países sí han integrado la circuncisión en sus programas de prevención, el uso de esta práctica continúa siendo débil en el nivel poblacional, careciendo estos programas de un impacto significativo en la reducción de los contagios.
Una persona recibe tratamiento mientras dos se contagian
Aunque el número de total de infecciones de sida se ha reducido, sigue habiendo dos contagios por cada persona bajo tratamiento. “Las inversiones en los programas de prevención del VIH consideradas globalmente no se han asignado de manera apropiada o eficaz. Las inversiones en prevención representan alrededor de un 22 por ciento del conjunto de los gastos asignados a la lucha contra el sida en los países con ingresos bajos o intermedios”, admite el informe ONUSIDA 2010.
Del mismo modo, el número total de personas bajo tratamiento se ha visto multiplicado por siete y medio en los últimos cinco años (5,2 millones de personas en 2009 contra 700 mil en 2004). Sin embargo,10 millones de personas siguen a la espera de recibir tratamiento, lo que representa casi el doble de las personas tratadas.
Otro aspecto delicado: si por un lado las estrategias nacionales de lucha contra el sida se centran cada vez más en los derechos humanos (el 89 por ciento de los países reconoce o trata explícitamente la cuestión y el 11 por ciento restante ha implementado programas dirigidos a reducir la estigmatización y la discriminación); por el otro, las leyes punitivas continúan entorpeciendo el acceso a los servicios vinculados con el sida.
79 países criminalizan las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo y seis sancionan este comportamiento con la pena de muerte. El 90 por ciento de los países de la región Asia-Pacífico tienen leyes que obstaculizan los derechos de las personas infectadas con el VIH.
Un descenso de los recursos asignados a la lucha contra el sida
ONUSIDA muestra su preocupación por la disminución de los fondos que los gobiernos destinan a la lucha contra el sida (7.600 millones de dólares en 2009 contra 7.700 en 2008). En total, el organismo de las Naciones Unidas estima que se han puesto a disposición de la lucha contra el sida 15.900 millones de dólares, es decir, 10 mil millones menos de lo que se considera necesario para 2010. Una disminución de las inversiones que afectará principalmente a los países de bajos ingresos, cuyos programas de lucha dependen de los fondos internacionales hasta en un 90 por ciento.
Más allá de las donaciones internacionales, ONUSIDA apunta con el dedo a algunos países por no invertir lo suficiente para combatir la enfermedad. “Un nuevo índice de prioridades en materia de inversión elaborado por ONUSIDA revela que cerca de la mitad de los 30 países del África subsahariana destinan cantidades inferiores a las que estarían en condiciones de asignar, teniendo en cuenta la gravedad de la enfermedad y la disponibilidad de sus fondos públicos. El índice revela también que algunos países en vías de desarrollo con economías sólidas pueden cubrir una parte sustancial de sus necesidades a partir de sus recursos internos”, estima el organismo.
David Bême
Fuente: Informe ONUSIDA 2010
- Detener el SIDA, misión de todos
- Seropositividad
- El déficit inmunitario
- Infecciones relacionadas con el Sida
- Tratamientos contra el Sida
Más información sobre este tema:









