Inicio  
  
  
   Quistes y tumores benignos ováricos
Buscar

Diccionario médico
  • Todas las definiciones
Servicios
  • Listas de boda
Quistes ginecológicos
Commentar

Quistes y tumores benignos ováricos

Los quistes de los ovarios suelen ser funcionales (no están relacionados con enfermedad) y desaparecen solos.

Quistes y tumores benignos ováricos
© Thinkstock

Durante los días precedentes a la ovulación, los folículos crecen. En el momento en que se espera que se produzca la ovulación, los folículos fracasan en el proceso de ruptura y liberación de un óvulo. El líquido dentro del folículo, en lugar de ser reabsorbido, persiste y forma un quiste. Los quistes suelen desaparecer en sesenta días sin tratamiento.
Cuando no se trata de este tipo de quistes, hay que diagnosticar otras patologías tumorales benignas de los ovarios. Las más frecuentes son las siguientes:

Quistes foliculares. Se producen cuando el folículo que prolifera no involuciona tras la ovulación, causando ocasionales desarreglos menstruales.
Son frecuentes durante la etapa fértil de la mujer y, sobre todo, tras pautas temporales con anticonceptivos. Suelen ser pequeños (menores de seis centímetros) y con frecuencia bilaterales.

Quistes dermoides. Son debidos a la presencia de restos embrionarios en el ovario que ocasionan tumores con múltiples tejidos (muscular, epitelial, calcificaciones, a veces contienen cabello e incluso dientes). Aparecen desde la niñez y pueden ser grandes (mayores de quince centímetros) y casi siempre unilaterales.

Endometriosis. Es la presencia de tejido uterino en otros órganos (ovario, peritoneo, intestino), el cual sigue igualmente las fases del ciclo hormonal (proliferación y descamación o regla). Ocasiona dolor con la menstruación y, en el ovario, la formación de quistes característicos, a veces de gran tamaño y por lo general en un solo ovario.

Síndrome del ovario poliquístico. Es un trastorno genético en el cual, debido a alteraciones hormonales, se producen múltiples quistes en ambos ovarios, con lo que éstos están aumentados de tamaño de tres a cinco veces. Los síntomas más frecuentes son trastornos menstruales con largos períodos de amenorrea (falta de regla) e infertilidad. También a menudo se da el hirsutismo (aparición de vello en áreas no femeninas) y, con menor frecuencia, sobrepeso.

Síntomas de los quistes ováricos

Sangrado uterino anormal (modificaciones del patrón menstrual normal: ciclo menstrual más largo, ciclo menstrual más corto, menstruación ausente o menstruación irregular).

Dolor pélvico, constante, sordo.

Dolor durante el coito o dolor pélvico con el movimiento.

Dolor pélvico justo después de que empieza o acaba la menstruación.

Náuseas y vómitos o sensibilidad en las mamas, como los asociados al embarazo.

Síntomas prolongados que pueden estar asociados a enfermedad ovárica poliquística incluyen:

  • Ausencia de períodos menstruales o períodos menstruales anormalmente ligeros.
  • Infertilidad.
  • Obesidad.
  • Abdomen hinchado.
  • Masa abdominal.
  • Hirsutismo.

Diagnóstico de los quistes ováricos

El diagnóstico de los tumores de ovario se sospecha cuando en la exploración ginecológica se detecta un ovario aumentado de tamaño o doloroso, ya sea en una paciente que acude con síntomas (malestar en el bajo vientre, dismenorrea o alteraciones menstruales) o cuando se lleva a cabo la revisión ginecológica periódica.
Generalmente, la primera exploración que se realiza es la ecografía ginecológica; ésta proporciona información del tamaño y la estructura de útero y ovarios y detecta el número y el volumen de quistes o tumores. Además, diferencia con facilidad si contienen líquido (quistes) o son sólidos o mixtos.
Excepto en el caso de un único quiste en un solo ovario de contenido exclusivamente líquido, en que se puede asegurar el diagnóstico de benignidad (quiste folicular), en los demás casos habrá que realizar una serie de exploraciones dirigidas a asegurar el diagnóstico del proceso mediante analíticas, otras pruebas de imagen y, en ocasiones, laparoscopia y biopsia. La laparoscopia es una intervención quirúrgica menos invasiva que consiste en pequeñas incisiones por las que se introducen instrumentos quirúrgicos de reducido tamaño que sirven para ver el contenido del abdomen y realizar la cirugía.
La presencia de calcificaciones en la radiografía de pelvis indica el diagnóstico de tumor dermoide, mientras la presencia de varios quistes en los ovarios orienta hacia ovarios poliquísticos, sobre todo si existen síntomas típicos. En general, excepto en el caso de quistes únicos y pequeños, el diagnóstico definitivo se suele hacer mediante laparoscopia y biopsia o durante el momento de la operación.

Tratamiento de los quistes ováricos

El tratamiento para eliminar los quistes dependerá de si se trata de un solo quiste o de varios.

Un solo quiste. El tratamiento de un quiste único y pequeño en jóvenes consiste en un tratamiento durante dos meses con anticonceptivos y esperar su regresión. En mujeres posmenopáusicas se realizan controles periódicos con ecografía; si se observa un aumento de tamaño debe recurrirse a la cirugía. La laparoscopia y biopsia informan del tamaño y el aspecto macroscópico de los ovarios, que darán una orientación sobre la posible causa y extensión. En general, en mujeres posmenopáusicas con un ovario aumentado está indicada la intervención.
En pacientes jóvenes, siempre que sea posible, se realizará únicamente la extirpación del quiste, respetando el resto del ovario. En posmenopáusicas se puede realizar una ooforectomía (ovariectomía, extirpación del ovario). Con frecuencia el diagnóstico definitivo se obtiene durante el mismo acto quirúrgico, es decir, el cirujano extrae una pequeña muestra del quiste (biopsia) y lo envía al laboratorio de anatomía patológica para su examen rápido mientras él espera el resultado en el mismo quirófano.

Tratamiento del síndrome poliquístico. El tratamiento del síndrome del ovario poliquístico puede tener varias opciones dependiendo del fin que se quiera conseguir:

  • Disminución de la secreción ovárica de estrógenos: anticonceptivos orales, resección en cuña del ovario.
  • Disminución de la producción periférica de estrógenos no ováricos a partir de andrógenos: reducir peso.
  • Aumento de la secreción de FSH (hormona que estimula la maduración y liberación de óvulos): clomifeno, gonadotropina humana, FSH purificada.

Escoger una u otra alternativa depende de los datos clínicos y la opinión de la paciente: en caso de obesidad es conveniente reducir peso. Si no hay hirsutismo y no se desea el embarazo, basta con inducir la menstruación mediante un tratamiento con medroxiprogesterona durante diez días. Si hay hirsutismo, pero tampoco se desea embarazo, se escoge suprimir el componente ovárico empleando anticonceptivos orales con estrógenos y progestágenos;
posteriormente se procede a tratar el hirsutismo con depilación o electrolisis. Si se desea embarazo hay que inducir la ovulación, siendo el más utilizado el clomifeno o gonadotropina humana o FSH purificada.
Actualmente, la resección en cuña del ovario es poco empleada debido a la efectividad de los tratamientos médicos y los problemas de adherencias que a veces se desarrollan después.

Publicado el 27/08/2010Comentar

Más información sobre este tema:


Newsletter


ciao
Foro Salud

El test destacado

¿Y si fuera Alzheimer?

Test Salud y Bienestar

¿Y si fuera Alzheimer?

IMC
Calcula tu prcentaje de grasa corporal
Calcula tu peso ideal