Trombólisis: Un procedimiento esperanzador en el tratamiento del ictus
Para entender en qué consiste la trombólisis, quizás deberíamos explicar previamente cómo se produce, tras una herida vascular (rotura de una vena o una arteria), la regeneración de dicho vaso.
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En esencia, y resumiendo muchísimo, tres son los pasos que suceden. A saber:
- 1ª fase, o fase de agregación plaquetaria: Las plaquetas se colocan, cual si de ladrillos en una obra se tratase, de forma más o menos ordenada para intentar tapar la pérdida de sustancia que, de otra manera, daría lugar a una hemorragia incontenible. Es sobre esta fase de agregación plaquetaria sobre la que actúan, inhibiéndola, medicamentos del tipo Ácido acetilsalicílico, o Clopidrogrel.
- 2ª fase, o de coagulación: En la fase anterior se liberan una serie de estimuladores, que originan la activación de la denominada coagulación. Siguiendo el símil de los ladrillos, la coagulación vendría a ser el cemento que los une. Sobre esta fase podemos actuar mediante medicamentos anticoagulantes (conocidos bajo el nombre popular de Sintrom), y que no son otros que la warfarina y el acenocumarol. El resultado final de esta segunda fase vendría a ser la formación de un entramado de fibrina, una proteína que, como comentábamos, ayuda a consolidar el denominado trombo (tapón), que evita la hemorragia.
- 3ª fase, o fase de fibrinolisis: Existe en el organismo una proteína, denominada plasminógeno, que, una vez activada, se convierte en plasmina. Ésta tiene una función esencial: Limitar la coagulación a la zona herida, evitando que se extienda más de la cuenta, y que pueda dar lugar a trombosis importantes que podrían poner en peligro la vida de la persona. Para la activación de plasminógeno en plasmina, se requiere de una serie de proteínas, que generalmente se producen durante la coagulación. Así, podríamos asimilar la función de la plasmina a la herramienta que utiliza el albañil para retirar el exceso de cemento. Afortunadamente, esta activación del plasminógeno mediante sustancias del cuerpo no es demasiado duradera; por lo que en ningún caso llegaría a eliminar toda la coagulación producida.
La trombólisis, última fase del tratamiento agudo del ictus
Vendría a ser una tercera fase, pero potenciada al máximo. Lo que administramos es una sustancia denominada rTPA (Activador tisular del plasminógeno), cuya función es similar a la de las proteínas indicadas que se producen durante la coagulación; pero su efecto es mucho mayor y mantenido; por lo que incluso podemos deshacer algún trombo de forma más o menos completa. Si administrásemos el rTPA en el cuerpo del individuo de forma puntual, en apenas 4-8 minutos la concentración del mismo disminuiría a la mitad (concepto de vida media de un fármaco); y en pocos minutos, desaparecería su efecto. Es por ello que el modo de administración no puede ser sólo en bolus. De hecho, el rTPA se introduce en dos fases:
- Una primera, en forma de bolus, con el 10% de la dosis.
- Y una segunda, de forma más mantenida, en forma de perfusión endovenosa, durante una hora (tiempo que debería ser suficiente para “deshacer” de forma significativa los trombos que ocasionan la isquemia).
- La dosis total de rTPA es de 0’9mg/kg, con un límite de 90 mg.
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