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Las ETS más comunes

Hay numerosas enfermedades que se transmiten por vía sexual, pero en este apartado se van a describir solamente las más comunes, es decir, aquellas por las que se dan más consultas médicas: la infección causada por el VIH y el SIDA, la infección causada por clamidias, el herpes genital, las verrugas genitales, la gonorrea y la sífilis.

Infección por el VIH y sida

Las ETS más comunes
© Thinkstock

El SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) se describió por primera vez en los Estados Unidos en 1981. Está causado por el VIH, un virus que destruye la capacidad del organismo para enfrentarse con las infecciones y luchar contra ellas, es decir que destruye el sistema inmunitario.
Como el VIH debilita el sistema inmunitario de defensa, las personas que padecen el SIDA son muy susceptibles a las enfermedades infecciosas llamadas oportunistas (es decir, producidas por microorganismos que en otras condiciones no serían capaces de producir enfermedad) y a ciertos tipos de cáncer.
La transmisión del virus ocurre principalmente durante la actividad sexual y por compartir con alguien contagiado agujas usadas para la inyección de drogas intravenosas.
La prueba del SIDA no da positivo inmediatamente después del contagio, puesto que ha de pasar cierto tiempo hasta que el organismo desarrolle y produzca los anticuerpos de defensa contra el virus. A veces se tarda hasta seis meses en detectar la respuesta de los anticuerpos.
Todavía no existe una vacuna contra el SIDA. El tratamiento actual pasa por el empleo de fármacos antivíricos y otros medicamentos y estimuladores del sistema inmunitario.
Gracias al tratamiento moderno, la esperanza de vida de esos pacientes ha aumentado espectacularmente y es posible controlar la infección
por el VIH durante muchos años. Hay una información mucho más detallada en otro apartado de este mismo libro dedicado exclusivamente a esta enfermedad.

Signos y síntomas. La infección causada por el VIH presenta los siguientes síntomas, entre los más destacables: – Fatiga persistente, inexplicable.
– Sudoración nocturna.
– Escalofríos o fiebre de más de 37,5 ºC a lo largo de varias semanas.
– Inflamación de los ganglios linfáticos durante más de tres meses.
– Diarrea crónica.
– Dolores de cabeza persistentes.
– Tos seca y dificultad respiratoria.

Infección por clamidias

Esta infección representa una de las ETS más comunes en la actualidad. Tanto en mujeres como en hombres, la infección por clamidias (Chlamydia trachomatis) produce un flujo genital anormal y una sensación de quemazón al orinar. En las mujeres, la infección por clamidias sin tratamiento produce una enfermedad inflamatoria pélvica, una de las causas más comunes de embarazo ectópico (fuera del útero; por ejemplo, en la trompa de Falopio) y de infertilidad. También parece que esta infección es capaz de aumentar el riesgo de desarrollar un cáncer de cuello de útero.
En los hombres causa prostatitis (inflamación de la próstata) o epididimitis (inflamación del epidídimo, una estructura que se encuentra junto al testículo).
Sin embargo, muchas personas con infección por clamidias prácticamente no tienen síntomas de infección.
La madre embarazada puede transmitir la infección al recién nacido durante el parto, lo que es probable que le produzca una neumonía o una infección ocular (tracoma).
Una vez que se ha confirmado el diagnóstico de la infección por clamidias, el tratamiento con un antibiótico resulta eficaz. Se administra en forma de dosis única y la enfermedad desaparece en el transcurso de una semana o dos.
Debería tratarse también al compañero sexual (o compañeros, si hay más de uno) para evitar la reinfección.

Signos y síntomas. La infección causada por clamidias presenta los siguientes síntomas: – Micción dolorosa.
– Flujo vaginal en las mujeres.
– Secreción uretral en los hombres.
– Sin síntomas.

Herpes genital

Las infecciones de herpes genital están causadas por el VHS (virus del herpes simple, habitualmente el tipo 2) y sus principales síntomas son la aparición de pequeñas ampollas dolorosas o de pequeñas úlceras abiertas en la parte genital, que aparecen entre los dos y los siete días tras el contagio. Esto va precedido por una sensación de entumecimiento o quemazón en piernas, nalgas o zona genital.
Las úlceras del herpes suelen desaparecer en dos o tres semanas, pero el virus permanece en el interior del organismo para toda la vida y es probable que las lesiones aparezcan de nuevo de tanto en tanto.
El herpes genital severo o recurrente se trata con alguno de los modernos fármacos antivíricos de que se dispone en la actualidad. Estos medicamentos ayudan a controlar los síntomas y también son útiles para reducir el número de veces que la infección vuelve a reaparecer, quizá para reducir la transmisión del virus, pero no elimina totalmente el virus del organismo.
Las mujeres que padecen un herpes genital durante el embarazo pueden transmitir el virus a su hijo y, sin tratamiento, es muy posible que la infección por el VHS produzca retraso mental y muerte en el recién nacido.

Signos y síntomas. Los síntomas que suele presentar el herpes genital son los siguientes: – Dolor y úlceras como síntomas más destacables.
– Dolor o picor en el área de los genitales.
– Ampollas acuosas o úlceras abiertas.
– Las úlceras genitales pueden estar presentes pero no ser visibles porque se encuentran en el interior de la vagina o en la uretra.
– Infecciones recurrentes.

Verrugas genitales

Las verrugas genitales, también llamadas verrugas venéreas o condilomas acuminados, están producidas por el VPH (virus del papiloma humano), un virus relacionado con el que produce las verrugas vulgares de la piel.
En general, las verrugas genitales aparecen en primer lugar en forma de pequeños bultos indoloros en la zona vaginal, sobre el pene o alrededor del ano.
Sin tratamiento suelen crecer y pasan a tener un aspecto carnoso, como una coliflor.
Además de las verrugas genitales, algunos tipos de VPH producen cáncer de cuello de útero y otros tipos de cáncer genital.
Las verrugas genitales se tratan con fármacos tópicos (aplicados localmente sobre la lesión de la piel), por criocirugía (congelación), con láser o corriente eléctrica, mediante cirugía y, en algunos casos, con inyecciones de un fármaco llamado interferón.

Signos y síntomas. Los síntomas de las verrugas genitales son los siguientes: – En el caso de las mujeres, lo más habitual es una citología vaginal anormal.
– Verrugas sobre los genitales, ano, ingle, uretra...

Gonorrea

Esta frecuente infección bacteriana está producida por el gonococo (Neisseria gonorrhoeae) y sus síntomas más comunes son el aumento del flujo vaginal o la secreción espesa y purulenta por el pene, así como una micción dolorosa o difícil.
En los hombres, los primeros síntomas aparecen entre los dos días y las dos semanas tras el contagio. En mujeres no aparece hasta pasadas de una a tres semanas después.
Las complicaciones más frecuentes y graves se dan en las mujeres y, al igual que en la infección por clamidias, son la enfermedad inflamatoria pélvica, el embarazo ectópico y la infertilidad. Raramente aparece una infección de articulaciones o de garganta. En los hombres, la enfermedad crónica puede acabar produciendo epididimitis.
La penicilina ha sido el antibiótico más amplia y habitualmente empleado para tratar la gonorrea, pero en la última década se ha detectado resistencia a diferentes antibióticos por parte de este microorganismo. Ahora se emplean los nuevos antibióticos (la ceftriaxona, por ejemplo, en una única inyección) o diferentes antibióticos orales (como la cefixima o el ciprofloxacino) para el tratamiento de estas cepas resistentes.

Signos y síntomas. Los síntomas que se manifiestan en la gonorrea son los siguientes: – Flujo espeso y purulento por la uretra.
– Micción frecuente, con sensación de quemazón.
– Ligero aumento del flujo vaginal e inflamación.
– Secreción anal o irritación.
– Ocasionalmente, dolor abdominal y fiebre.

Sífilis

La sífilis es una compleja enfermedad causada por una bacteria (Treponema pallidum) que se desarrolla en varias fases. Es probable que los primeros síntomas de la sífilis pasen desapercibidos puesto que suelen ser muy leves y desaparecen de manera espontánea. El síntoma inicial es el chancro sifilítico: una úlcera abierta, generalmente indolora, que suele aparecer sobre el pene o alrededor de la vagina, aunque también lo hace cerca de la boca, el ano o en las manos. Eso ocurre entre los diez días y las seis semanas tras el contagio.
Sin tratamiento, la sífilis evoluciona a fases más avanzadas produciendo una erupción cutánea transitoria, entre una semana y seis meses después, y finalmente la afectación grave del corazón y el sistema nervioso central. El curso completo de la enfermedad tarda muchos años en desarrollarse.
Si la padece una mujer embarazada, puede transmitirla al feto y con ello causarle deformidades y la muerte.
El diagnóstico precoz permite la curación completa de la enfermedad, mientras que sin tratamiento conduce a la muerte.
La penicilina sigue siendo el antibiótico de elección para tratar a los pacientes con
sífilis. El paciente deja de contagiar la enfermedad 24 horas después del inicio del tratamiento.

Signos y síntomas. La sífilis se presenta con los siguientes síntomas: – Úlceras dolorosas en genitales, recto, lengua o labios.
– Aumento del tamaño de los ganglios linfáticos de la ingle.
– Erupción cutánea en cualquier parte del cuerpo, especialmente las palmas de las manos y en las plantas de los pies.
– Fiebre.
– Dolor de cabeza.
– Inflamación y dolor en huesos y articulaciones.

Puntos clave de las ETS

Las ETS afectan a hombres y mujeres de cualquier nivel social y económico.
Son más frecuentes entre los adolescentes y los adultos jóvenes (seis de cada diez ETS se dan en personas menores de 25 años).

La frecuencia de las ETS va en aumento debido a que, en las últimas décadas, los jóvenes son sexualmente activos a edades más tempranas pero se casan más tarde y porque el divorcio es más común. El resultado de todo ello es que las personas sexualmente activas tienen más probabilidades de encontrar múltiples compañeros sexuales a lo largo de su vida y un mayor riesgo potencial de contagiarse de una ETS.

En muchas ocasiones las ETS no causan síntomas, sobre todo entre las mujeres. En otros casos, los síntomas se confunden fácilmente con los de otras enfermedades que no son de transmisión sexual. Sin embargo, aunque una ETS no produzca síntomas, la persona infectada puede contagiar al compañero sexual. Por esa razón, los médicos recomiendan revisiones periódicas a las personas que tienen más de un compañero sexual.

Los problemas de salud producidos por las ETS suelen ser más graves y más frecuentes entre las mujeres que entre los hombres, en parte debido a la frecuencia de infección sin síntomas. En estos casos, la mujer no consulta con el médico hasta que los problemas más serios se han desarrollado.
–Algunas ETS infectan el útero y las trompas de Falopio y producen enfermedad inflamatoria pélvica, que a su vez es una causa importante de infertilidad y de embarazo ectópico. En algunos casos este último es fatal.
– Alguna ETS parece estar asociada con el cáncer de cuello de útero; concretamente, la infección por el virus del papiloma humano, que produce verrugas genitales, cáncer de cuello de útero y otros cánceres genitales.
– Hay ETS que pueden pasar de la madre al feto antes, durante o inmediatamente después del parto. Algunas de estas infecciones del recién nacido se curan con facilidad, pero otras causan una lesión permanente en el niño, e incluso la muerte.

Si se diagnostican y se tratan precozmente, las ETS tienen un tratamiento eficaz y un buen pronóstico.

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12/02/2010

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