Inicio  
  
  
   Bronquiolitis: reglas de higiene para prevenirla
Buscar

Diccionario médico
  • Todas las definiciones
Servicios
  • Listas de boda
Bronquiolitis
Commentar

Algunos consejos de higiene para prevenir la bronquiolitis

Aunque es imposible proteger totalmente a los niños contra la bronquiolitis, pueden tomarse algunas precauciones que permiten limitar los riesgos. Es muy importante conocerlas ya que protegen también contra otros virus contagiosos.

Bronquiolitis: reglas de higiene para prevenirla
© Thinkstock

Los virus responsables de la bronquiolitis del lactante, el virus respiratorio sincitial en particular, son extremadamente contagiosos y pueden provocar un resfriado a cualquier edad. Se propagan de un individuo a otro directamente, a través de las minúsculas gotitas expulsadas al toser o estornudar, o indirectamente, por intermedio de las manos o de objetos contaminados, donde el virus puede sobrevivir durante varias horas.

Algunas reglas simples

Muchas personas, adultos y niños, se infectan en periodo de epidemia y pueden contagiar a los lactantes. Las principales medidas de prevención surgen de estas observaciones.

Consisten simplemente en algunas reglas de higiene:

  • Lavarse las manos con agua y jabón durante al menos 30 segundos antes de ocuparse de un lactante. Esta medida debe ser respetada en primer lugar por el personal de las guarderías, en contacto con un grupo de niños. Pero vale también para los padres y las niñeras.
  • No besar a los bebés pequeños en el rostro. Es necesario sobre todo enseñar a los hermanos y hermanas mayores que tienen goteos nasales que solo deben besar al bebé en el vientre o en los pies.
  • Evitar llevar a los niños de uno o dos meses a lugares frecuentados y cerrados, como supermercados o transporte público.
  • Airear cotidianamente la casa. No poner la calefacción demasiado alta. Los expertos recomiendan una temperatura inferior a 19°.
  • En caso de resfriado, es importante desobstruirle las fosas nasales en forma regular, con la ayuda de una instilación de suero fisiológico o un producto similar, o con un aspirador nasal para evitar que los mocos se extiendan hacia los bronquios. Las instilaciones deben realizarse con el niño acostado de espaldas, la cabeza inclinada hacia el costado y la boca cerrada. Se introducen las gotas en la fosa nasal que quede más arriba y éstas pasan detrás del tabique nasal, permitiendo así desobstruir la nariz.
  • No utilizar chupetes o cucharas de un bebé para otro.
  • No fumar ni frecuentar con el niño lugares con humo.

Estas medidas no eliminan el riesgo de contaminación pero lo disminuyen notablemente en niños menores de tres meses, es decir, los que corren más riesgo de sufrir formas graves de bronquiolitis.

Guarderías: ¿zona de riesgo?

Las guarderías favorecen claramente la transmisión de la infección. La prevención ya no es un asunto individual, pues no se puede solicitar a los padres que retiren a sus niños de las guarderías sino una cuestión de política de familia.

En una conferencia sobre los métodos para resolver los problemas que se presentan en relación con la bronquiolitis del lactante, los expertos recomendaron extender lo más posible las bajas por maternidad, a fin de retrasar la edad de ingreso a la guardería y prevenir así las formas precoces graves de bronquiolitis. Este permiso de maternidad extendido sería útil también para promover una lactancia más larga, lo cual le confiere al bebé una cierta protección contra las infecciones, gracias a la transmisión de anticuerpos maternos.

¡Cuidado con los factores agravantes!

Hay varios factores que pueden exponer a los niños a formas graves de bronquiolitis:

  • Primero la edad, pues los niños de pecho de menos de tres meses y, más aún, los de menos de seis semanas, tienen elevados riesgos de sufrir insuficiencias respiratorias y apneas (pausa respiratoria). Un 95% de los niños hospitalizados por bronquiolitis tienen menos de tres meses.
  • La prematuridad expone a riesgos más severos de bronquiolitis.
  • Las afecciones cardíacas (cardiopatía congénita) y respiratorias (broncodisplasias y mucoviscidosis).
  • Los déficits inmunológicos.
  • El tabaquismo pasivo. El tabaquismo de los padres, sobre todo el de la madre, se asocia con una incidencia acrecentada de formas graves de bronquiolitis.

A la espera de una vacuna

Es particularmente importante para esos niños que se les apliquen las medidas profilácticas, en especial evitar el ingreso temprano a una guardería. Desde hace poco, existe otra posibilidad de prevención con la comercialización de anticuerpos monoclonales dirigidos contra el virus respiratorio sincitial.

Un vasto estudio ha demostrado que estos anticuerpos, administrados a través de inyecciones intramusculares durante los meses en que la epidemia es más fuerte, disminuyen en un 55% la frecuencia de las hospitalizaciones por infecciones de virus respiratorio sincitial en los lactantes prematuros o que han padecido una broncodisplasia (anomalía en el desarrollo broncopulmonar observada en algunos prematuros que han estado bajo oxigenoterapia). Pero no tienen influencia sobre el riesgo de muerte y sobre las indicaciones de respiración asistida.

Este tratamiento, que tiene un costo muy elevado y una eficacia relativa, se reserva a los prematuros nacidos antes de la semana 32 de amenorrea y de menos de 3 meses de edad y a los niños de menos de 2 años que padecen broncodisplasia.

La verdadera esperanza reside en la puesta a punto de una vacuna contra el virus respiratorio sincitial. Varias preparaciones compuestas de virus vivos atenuados están en proceso de experimentación, pero las investigaciones en este terreno aún no obtenido resultados exitosos.

Dr. C. Guéniot

Publicado el 07/01/2013Comentar

Más información sobre este tema:


Newsletter


ciao
Foro Salud

El test destacado

¿Y si fuera Alzheimer?

Test Salud y Bienestar

¿Y si fuera Alzheimer?

Calcula tu I.M.C
Calcula tu prcentaje de grasa corporal
Calcula tu peso ideal