¿Quién puede sufrir anemia?
Hay numerosos factores de riesgo para padecer una anemia: generales, para los niños, para las mujeres en fase premenopáusica, para los adultos mayores.
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Factores de riesgo generales. Incluso en los países desarrollados, el déficit en hierro representa el déficit nutricional más importante. Los niños y las mujeres en fase premenopáusica poseen el riesgo más elevado, considerando que aquellos que pertenecen a los grupos socioeconómicos más bajos tienen un riesgo dos veces mayor que los pertenecientes a las clases media y alta.
Factor de riesgo para los niños. La anemia en los niños tiene varias causas: la toma de leche de vaca demasiado pronto, el consumo de leche artificial pobre en hierro, la preferencia que tienen los niños por la comida deficitaria en hierro son algunas de ellas. Los niños completamente vegetarianos corren también el riesgo de estar bajos en hierro, así como los bebés prematuros.
Factores de riesgo para las mujeres en fase premenopáusica. La anemia leve es común en mujeres que tienen menstruaciones abundantes o que les duran más de cinco días, las que usan DIU y aquellas que han tenido varios embarazos. El embarazo en sí aumenta el riesgo de padecer una anemia debido a la más importante necesidad de ácido fólico y de hierro.
Factores de riesgo para los adultos mayores. Aunque muchos estudios han observado que la anemia constituye una enfermedad común y todavía no diagnosticada en lo que se refiere a los adultos mayores, las personas de más edad que no tienen dientes, y cuyos regímenes son a base de comidas en conserva, son vulnerables ante las carencias en ácido fólico y otras deficiencias.
Personas que tienen regímenes pobres en hierro. Algunas personas corren el riesgo de estar bajas en hierro debido a un régimen deficiente en ese elemento. Entre dichas personas se incluyen las que llevan un régimen rico en comida precocinada que carece de carne. Los vegetarianos estrictos pueden tener un riesgo un poco más importante de carencia de hierro y vitaminas, la principal de las cuales es la vitamina B12, que sólo se encuentra en los productos animales.
Aunque las legumbres secas y las verduras poseen mucha cantidad de hierro, éste es menos absorbido cuando proviene de las plantas que de la carne.
¿Cuáles son los síntomas de la anemia?
Las personas que padecen una anemia leve sienten a veces debilidad y cansancio. En ocasiones, las anemias moderadas o severas también generan taquicardia, aturdimiento, dolor de cabeza, pitidos en los oídos, irritabilidad, palidez, síndrome de piernas inquietas y confusión mental.
La anemia megaloblástica, además de incluir los síntomas de la anemia estándar, presenta otros más característicos como la inflamación de la boca y de la lengua. Los síntomas neurológicos de la anemia megaloblástica por déficit en vitamina B12 incluyen entorpecimiento, hormigueo, depresión, pérdida de memoria e irritabilidad. El déficit en ácido fólico no provoca síntomas neurológicos aunque, a veces, las personas que lo tienen se muestran irritables, distraídas y sufren cambios de personalidad.
¿Cómo se diagnostica la anemia?
Se pueden realizar varias pruebas para diagnosticar una anemia:
Recuento de glóbulos. Las pruebas básicas que se llevan a cabo en los laboratorios para diagnosticar la anemia indican el número de glóbulos rojos y su apariencia.
Se realizará siempre un recuento completo de los glóbulos rojos, es decir, se calculará la cantidad de glóbulos rojos y de la hemoglobina.
Volumen plasmático y hematocrito. El cálculo del porcentaje de glóbulos rojos que se encuentra en el plasma sanguíneo es una medida llamada hematocrito, dato muy importante para saber si el paciente sufre de anemia.
Constitución de la sangre. La observación mediante un microscopio de una mancha de sangre permite a un experto clasificar la sangre según su color, dimensión y forma. Por lo general, los glóbulos rojos son de color claro (hipocrómicos) y anormalmente pequeños (microcíticos) en la anemia ferropénica; de color y tamaño normales (normocrómicos, normocíticos) en la anemia por enfermedad crónica, y anormalmente anchos (macrocíticos) en el déficit en vitamina B12 o en ácido fólico.
Larousse de la Mujer
- Causas de la anemia
- Determinación de las causas de la anemia
- La anemia durante el embarazo
- Embarazo: ¿cuándo prescribir un complemento de hierro?
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