¿Qué es la migraña?
Afecta a un adulto de cada 10 y es más frecuente en la mujer que en el hombre. Se caracteriza por crisis repetidas de dolor de cabeza.
La migraña no se diagnostica por medio de ninguna prueba biológica ni mediante técnicas de imagen del cerebro. Su origen no está claro, aunque se han identificado algunos factores que pueden desencadenar o agravar las crisis. Ciertos medicamentos alivian la migraña, pero no la suprimen definitivamente. No es una enfermedad grave, aunque puede resultar invalidante en el terreno profesional y familiar.
Tipos
En el lenguaje corriente, el término migraña suele utilizarse para designar simples dolores de cabeza.
Existen otras afecciones, como un dolor intenso en la cara siguiendo el trayecto del nervio craneal trigémino (neuralgia del trigémino), que se consideran como una migraña y no se tratan de forma específica.
La primera característica de la migraña es que aparece una crisis.
Puede presentarse de varias formas: las dos más frecuentes son la migraña común y la migraña oftálmica. También se observa una forma de migraña que asocia trastornos derivados de la propia crisis: es la llamada migraña acompañada. Finalmente, existen otros tipos de migraña: por ejemplo, con parálisis de medio cuerpo o de los músculos del ojo, o con problemas de lenguaje.
Migraña común. Es la más frecuente. Se caracteriza por un dolor de cabeza intenso que se extiende a la mitad del cráneo, al menos al principio de la crisis. El dolor aumenta con cada latido cardíaco y al menor movimiento.
Se asocian otros signos: intolerancia a la luz, a los ruidos y a los olores, e intensificación del dolor durante los esfuerzos físicos. El paciente se ve obligado a buscar la tranquilidad y la oscuridad. En ocasiones, también se altera el sistema digestivo y aparecen náuseas, vómitos, dolor abdominal o diarrea. Cada crisis de migraña puede durar de varias horas a varios días.
Migraña oftálmica. Se caracteriza por trastornos visuales, que pueden ir precedidos de sínto-mas digestivos o alteraciones del apetito o del humor. Aparecen puntos brillantes que se desplazan ante los ojos. Estos fenómenos luminosos duran de varios minutos a media hora y después se atenúan progresivamente, para dejar paso a la migraña, que suele aparecer en el lado opuesto a las manifestaciones visuales. Éstas producen gran preocupación, ya que el paciente puede hallarse con el campo visual reducido a la mitad. La disminución de la vista sigue a los trastornos visuales descritos anteriormente o aparece directamente.
Migraña acompañada. Es más infrecuente. Algunos pacientes presentan manifestaciones particulares que preceden a la migraña, como hormigueos (generalmente localizados en un brazo y en la mitad de la cara del mismo lado) o trastornos del lenguaje.
Causas
Las crisis son desencadenadas por diferentes factores, aunque normalmente se encuentra el mismo factor en un paciente determinado. Las causas psicológicas (contrariedad, angustia) son responsables de la mitad de las migrañas. Éstas también pueden ser fruto de: intolerancia a ciertos alimentos, modificación en el modo de vida, cambios de ritmo (fin de semana o vacaciones), factores climáticos, ruidos u olores. Los factores hormonales pueden originar algunas migrañas: en 2 de cada 3 mujeres, la migraña es frecuente durante la menstruación; en 7 de cada 10, el embarazo puede hacer desaparecer las crisis, pero la menopausia no.
También se ha constatado un factor hereditario de la enfermedad, ya que existen familias enteras que la padecen.
Tratamiento
Comprende dos aspectos:
Alivio de la crisis. Cuando aparece la crisis, es indispensable tomar un medicamento contra el dolor lo antes posible. Los medicamentos analgésicos, como el ácido acetilsalicílico, atenúan la migraña en las 2 horas siguientes, en la mitad de los casos, y la suprimen en el 20 al 30 % de las ocasiones. El tratamiento de la crisis debe ser controlado por un médico, ya que el abuso de algunas sustancias puede tener efectos perjudiciales.
Tratamiento de fondo. No permite suprimir las crisis, pero disminuye su frecuencia. Sólo se emplea en pacientes que sufren crisis frecuentes e invalidantes. Los medicamentos son beneficiosos en las dos terceras partes de los casos, si se toman regularmente y durante varios meses. En general, la eficacia de una determinada sustancia no se aprecia realmente hasta después de 3 meses de tratamiento.
Normalmente, el tratamiento de fondo no presenta ningún riesgo, pero no debe tomarse durante toda la vida. La acupuntura y la relajación pueden ser un buen complemento terapéutico.
Suele tener mejores resultados la prevención de las crisis de migraña, mediante la supresión de los factores desencadenantes del dolor: por ejemplo, el estrés o ciertos alimentos.
Algunos gestos simples
El estado del paciente que sufre una migraña puede mejorar sensiblemente gracias a una simple presión sobre la zona temporal del lado doloroso, o aplicando sobre la cabeza compresas heladas o calientes.
También existen otros remedios simples: beber café muy fuerte o llevar gafas de sol. A menudo, el paciente consigue aliviar su dolor acostándose en una habitación oscura y tranquila. Algunas migrañas específicas tienen un tratamiento particular. Es el caso de la que aparece en el momento de la menstruación, que puede prevenirse con estrógenos.
Migraña y alimentación
El consumo de ciertos alimentos desencadena, en algunos casos, crisis de migraña, sin que se haya podido evidenciar ningún fenómeno de alergia.
Se trata –en particular– del alcohol, las grasas, el chocolate, los cítricos y algunos quesos. Saltarse una comida o hacer comidas irregulares también puede provocar una migraña.
Más información sobre este tema:
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