Traumatismos de los ojos
El ojo es un órgano frágil que se puede lesionar gravemente por un traumatismo. En caso de lesión, es urgente trasladar al herido al hospital o a la consulta de un especialista.
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En caso de accidente ocular, la calidad del balance de las lesiones y de los primeros cuidados es primordial. En efecto, algunos traumatismos provocan lesiones tanto más graves cuanto más tardío es el tratamiento. Además, sólo las heridas situadas en la parte visible del ojo son fáciles de detectar, mientras que algunas lesiones internas, o situadas en la cara posterior del ojo, son invisibles a la simple observación.
Los traumatismos del ojo pueden afectar al globo ocular (ocasionan heridas superficiales o del interior del ojo, mucho más graves), al párpado o a la órbita.
Heridas oculares
Fáciles de solucionar cuando se sitúan en la parte visible del ojo, en ocasiones resultan difíciles de detectar cuando se localizan en la parte posterior; algunas veces están enmascaradas por un hematoma de la conjuntiva, membrana que tapiza una parte del globo ocular. Cuando se sospecha una herida en el ojo, se ha de acudir urgentemente a un médico. El oftalmólogo hará un balance de las lesiones y recetará un tratamiento apropiado. Durante el trayecto, se aconseja proteger el ojo con un apósito estéril.
Cuerpo extraño en el ojo
El cuerpo extraño puede estar en la zona superficial del globo ocular. En este caso, es bastante fácil, en principio, quitarlo con una punta de pañuelo de papel o mediante la aplicación de agua abundante. El único problema puede proceder de una localización debajo del párpado superior: el cuerpo extraño está atrapado y con cada parpadeo se produce un rasguño en la córnea, muy doloroso. Se puede intentar enjuagar el ojo con agua o quitar el cuerpo extraño después de levantar el párpado, pero muchas veces es necesario acudir a un oftalmólogo. Los cuerpos extraños provocan lesiones más graves si penetran en el interior del globo ocular; entonces hay que acudir a un servicio de oftalmología para retirarlo y suturar la herida.
Contusiones y quemaduras
Contusiones. No se necesitan medidas de urgencia, porque el globo ocular se mantiene cerrado. Pero la vigilancia posterior es importante, porque pueden aparecer complicaciones secundarias (catarata, hipertonía ocular, desprendimiento de retina).
Quemaduras. Son:
- físicas: por rayos ultravioleta o durante una soldadura por arco sin la protección adecuada. Provocan inflamación de la córnea (queratitis) superficial, muy dolorosa, pero en general benigna;
- térmicas: son poco frecuentes, porque el calor, que llega antes que la llama, provoca el cierre reflejo de los párpados;
- químicas: las quemaduras ocasionadas por el contacto con productos químicos son las más graves. Cuando están causadas por el contacto con un ácido, son graves pero no tienen tendencia a empeorar. Por el contrario, las quemaduras por sustancias básicas (sosa cáustica) parecen menos graves al principio, pero penetran más profundamente en los tejidos oculares si no se elimina el producto.
Traumatismos
Traumatismos de los párpados. Se trata esencialmente de heridas. Pueden ser graves si afectan al músculo elevador del párpado superior o a los conductos lagrimales, y requieren una reparación quirúrgica especializada.
Traumatismos de la órbita. Consisten en fracturas. Una fractura del hueso que forma la parte inferior de la órbita puede dar lugar a una lesión de uno de los músculos responsables de la motricidad del globo ocular y provocar diplopía (el paciente ve doble). Se ha de tratar quirúrgicamente.
Trasplante de córnea
Cuando una persona sufre una opacidad de la córnea después de un accidente, se le
puede proponer un trasplante de córnea. Consiste en sustituir una parte de la córnea enferma por una porción igual de córnea sana obtenida de un donante cadáver o, mucho más raramente, del propio paciente. Si se obtiene de un cadáver, se toman muchas precauciones para evitar la transmisión de enfermedades infecciosas. El riesgo de rechazo es mínimo, porque la córnea es un tejido desprovisto de vasos y, por lo tanto, relativamente aislado del sistema inmunitario.
¿Qué hacer en caso de quemadura por un producto tóxico?
Lo primero que hay que hacer, sin esperar el traslado de la persona accidentada al hospital, es lavar cuidadosamente el ojo. Se puede hacer bajo el grifo con agua tibia con un chorro no demasiado fuerte, procurando que el ojo se mantenga abierto (sujetar los párpados). Debe durar varios minutos, para eliminar completamente el producto tóxico. A continuación, si es posible, se colocará sobre el ojo un apósito estéril. Hecho esto, se podrá llevar al herido a un servicio de oftalmología, sin olvidar llevar el producto que ha provocado la quemadura o sus referencias exactas.
(Figures) Gafas protectoras. Algunos oficios de riesgo, como la soldadura, requieren el uso de gafas especiales, para protegerse de los fragmentos que podrían penetrar en el ojo.
Hipema. Cuando se ha recibido un golpe en el ojo, se puede producir una hemorragia en la cámara anterior del ojo.
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