Inicio  
  
  
   Mordeduras y picaduras de animales
Buscar

Diccionario médico
  • Todas las definiciones
Servicios
  • Listas de boda
Urgencias y primeros auxilios
 
Tu nombre :
Tu e-mail * :
Nombre del destinatario :
E-mail del destinatario * :
Tu mensaje :
*campo obligatorio
¡Tu mensaje ha sido enviado!

Mordeduras y picaduras de animales

Su gravedad depende de la especie animal, de la extensión de la lesión y de los primeros cuidados efectuados.

Mordeduras y picaduras de animales
© Jupiter

La mordedura se distingue de la picadura en que la primera ejerce una presión entre dos mandíbulas. Además, raramente es venenosa, aunque el riesgo de infección es importante.

Mordeduras

Suelen ser mordeduras de víboras y de animales domésticos (sobre todo perros).

Mordeduras de mamíferos. Presentan dos tipos de riesgo: la destrucción de los tejidos y la infección. Los dientes de estos animales son acerados, por lo que las heridas por mordedura suelen ser profundas y extensas. Pueden ir acompañadas de trituración de los huesos y, en ocasiones, de una sección de los vasos sanguíneos, lo que provoca hemorragias abundantes. Los microorganismos que habitan en la boca de los animales son transmitidos al hombre por medio de la saliva y pueden ser el origen de infecciones, como la rabia y el tétanos.
Cualquiera que sea la extensión de la herida, la víctima debe consultar con un médico en todos los casos, para protegerse del riesgo de infección. Las medidas que hay que tomar dependen de la importancia de la mordedura:
Si es superficial: limpiar la herida con agua jabonosa o con un antiséptico, para evitar que los microorganismos tengan tiempo de penetrar en profundidad, y cubrir con un
apósito de gasa estéril.

Si es profunda: detener la hemorragia, comprimiendo la herida con la palma de la mano. Cubrirla con un apósito de gasa estéril y aplicar un vendaje.

Mordeduras de víbora. Raramente son mortales. Se reconocen por dos puntos de color negro separados 5 o 6 mm y por la hinchazón que aparece de 15 minutos a 2 horas después de la mordedura. Pueden producir dolor, vómitos, trastornos neurológicos (postración o agitación), aceleración del ritmo cardíaco y dificultad respiratoria. Hay que proceder del modo siguiente:
Tumbar a la víctima en la posición lateral de seguridad (ilustración de la pág. 405) e inmovilizarla. Todo movimiento, al aumentar la frecuencia cardíaca, favorece la difusión del veneno en el organismo. Está contraindicado hacer incisiones o chupar la mordedura.

Desinfectar la herida con un antiséptico.

Si se trata de una extremidad, colocar un vendaje moderadamente apretado por encima de la lesión (entre la mordedura y el corazón), para disminuir la difusión del veneno.

Trasladar al herido a un servicio de urgencias.

Picaduras

Muchos animales son portadores de veneno, que inyectan con su aguijón, lengua, ganchos o trompa. Los más habituales son los insectos (mosquito, tábano, chinche, hormiga), los arácnidos (araña, escorpión), los himenópteros (abeja, avispa) y los animales marinos (araña de mar, medusa).
Generalmente, el veneno de los insectos provoca dolor en el lugar de la lesión y picores, que se calman con un antiséptico y una crema específica. Las picaduras de arañas y escorpiones que viven en zonas de clima mediterráneo son poco tóxicas, pero provocan dolor intenso y, en ocasiones, inflamación local, y requieren el uso de un antiinflamatorio local y una crema contra el picor.
Las abejas y las avispas inyectan su veneno por medio de un aguijón, pero sólo la abeja abandona este último en el lugar de la picadura. Estas picaduras producen dolor, enrojecimiento e hinchazón. Son peligrosas en tres casos: cuando son múltiples (riesgo de reacción alérgica), cuando están situadas en la garganta o la boca (riesgo de que la inflamación provoque asfixia) o cuando afectan a una persona alérgica al veneno.
Si la picadura es de abeja, hay que quitar rápidamente el aguijón. Se aplica hielo para retrasar la difusión del veneno y para aliviar el dolor.
Puede emplearse un desinfectante y, eventualmente, un antiinflamatorio.
Cuando se trata de una picadura en la boca o en la garganta, si la persona presenta signos de dificultad respiratoria, hay que mantenerla en posición semisentada y pedir ayuda especializada (personal sanitario). Si se detecta un paro respiratorio, se practicará el boca a boca.
Si la víctima sufre náuseas y dolor de cabeza, y presenta dificultad respiratoria, hay que colocarla en posición semisentada y llamar al servicio de urgencias.
La aparición de urticaria y edema en la cara y la garganta indica una reacción alérgica grave al veneno. Hay que tumbar a la víctima, con las piernas elevadas, y pedir ayuda especializada (personal sanitario).

Garrapata

La garrapata penetra en la piel y debe ser extraída, ya que puede transmitir graves enfermedades infecciosas. Se aplica un paño con éter para que la garrapata quede dormida y se extrae inmediatamente con una pinza. A continuación, hay que lavar y desinfectar la herida.

Picaduras de animales marinos

El veneno de la araña de mar provoca un dolor comparable al de una quemadura, durante 2 a 24 horas, y una inflamación importante. Debe sumergirse la zona afectada en un baño muy caliente (a 45 °C) con un antiséptico suave. En caso de mareo, tumbar a la víctima, con las piernas levantadas, y pedir ayuda especializada (personal sanitario).

Las medusas poseen tentáculos, que provocan dolores intensos, urticaria, inflamación progresiva de la parte afectada y, en los casos graves, náuseas y vértigos. Hay que separar los fragmentos de los filamentos de la medusa con la hoja de un cuchillo, lavar la piel con un antiséptico, sumergir la parte afectada en agua o aplicar un apósito húmedo durante la noche. A la mañana siguiente se extraerán los restos de la medusa.

Comentar
12/02/2010

Más información sobre este tema:


Newsletter


ciao

El test destacado

¿Y si fuera Alzheimer?

Test Salud y Bienestar

¿Y si fuera Alzheimer?

IMC
Calcula tu prcentaje de grasa corporal
Calcula tu peso ideal