Inicio  
  
  
   Cómo hacer un vendaje
Buscar

Diccionario médico
  • Todas las definiciones
Servicios
  • Listas de boda
Urgencias y primeros auxilios
 
Tu nombre :
Tu e-mail * :
Nombre del destinatario :
E-mail del destinatario * :
Tu mensaje :
*campo obligatorio
¡Tu mensaje ha sido enviado!

Cómo hacer un vendaje

El vendaje sirve para sujetar un apósito, ejercer presión o inmovilizar una extremidad o una articulación lesionadas.

Cómo hacer un vendaje
© Jupiter

Las vendas permiten sujetar firmemente un apósito. Debido a su textura, se adaptan a la forma de la extremidad y ejercen una presión adecuada.

Aplicación de un vendaje

Para colocar un vendaje, hay que tener en cuenta los siguientes puntos:
No debe aplicarse nunca sobre una herida o una quemadura: se separará con una compresa de gasa.

Se aplica de abajo arriba, desde el extremo a la raíz de una extremidad, para no dificultar la circulación venosa. También se recomienda proceder de dentro hacia fuera, es decir, dar las vueltas de izquierda a derecha, en el sentido de las agujas del reloj.

Debe estar lo suficientemente apretado, pero no debe impedir la circulación sanguínea. Hay que quitarlo inmediatamente si el herido se siente molesto, se queja de hormigueo o de una disminución de la sensibilidad en los dedos.

Cuando se venda un miembro, hay que dejar los dedos destapados.
Ello permitirá comprobar la circulación sanguínea.

Si se trata de un brazo, la mano debe estar situada un poco más alta que el codo y hay que quitar las joyas.

Diferentes tipos de vendaje

Hay que tener en cuenta que cada zona del cuerpo requiere una técnica específica de vendaje.

Vendajes simples. La parte del cuerpo afectada se recubre con vueltas de vendas de gasa, látex o malla elástica. Estos vendajes se utilizan para sujetar un apósito, detener una hemorragia o inmovilizar una articulación.
Suelen aplicarse de forma circular. Se distingue el vendaje en espiga y el vendaje cruzado o en ocho:
Para el vendaje en espiga, pueden efectuarse simples vueltas en espiral. Empezar por una primera vuelta horizontal alrededor de la extremidad, seguida de una vuelta oblicua bien apretada para mantener la primera. A continuación, efectuar una serie de vueltas en espiral, subiendo hacia la raíz de la extremidad. Cada vuelta debe cubrir los dos tercios de la vuelta anterior. Terminar con dos vueltas horizontales, doblar el extremo de la venda y fijarla con un imperdible o con dos trozos de cinta adhesiva.

Para el vendaje cruzado o en ocho, empezar por una primera vuelta a la derecha; después describir cada vez un ocho, cruzando una vez por delante y otra vez por detrás. Repetir esta maniobra varias veces, hasta la raíz de la extremidad. Fijar el extremo de la venda.

Vendajes completos o en cabestrillo. Este tipo de vendaje se emplea para sostener el brazo, en caso de luxación del hombro o de fractura del antebrazo. El cabestrillo puede realizarse a partir de un simple trozo de ropa doblado en triángulo y anudado sobre el hombro.
Está contraindicado si el miembro no se encuentra espontáneamente en la posición requerida (brazo a lo largo del cuerpo y antebrazo doblado 90°). La mano debe colocarse un poco más alta que el codo. Pasar una de las puntas del triángulo por detrás del cuello, en el lado opuesto al brazo lesionado. Llevar el otro extremo del cabestrillo por encima del brazo afectado, de forma que puedan anudarse los dos extremos justo por encima de la clavícula del lado herido. La otra punta del triángulo puede doblarse o fijarse con ayuda de un imperdible.

Vendajes tubulares. Se emplean frecuentemente en los traumatismos de los dedos, después de una quemadura o un corte. Se corta una longitud de gasa tubular doble a la longitud del dedo que hay que cubrir.
Se coloca la gasa en la raíz del dedo y se vuelve a colocar una segunda capa. El extremo de la gasa se fija con una cinta adhesiva.

Comprobación de la circulación sanguínea

Inmediatamente después de poner el vendaje y cada 10 minutos, hay que comprobar que los vasos sanguíneos y los nervios no están comprimidos. Para ello, se presiona una de las uñas de la extremidad vendada hasta que se vuelva blanca y, a continuación,
se reduce la presión. Si la uña se vuelve rosada de nuevo, ello prueba el retorno de la sangre; si permanece blanca o se vuelve azul, la circulación sanguínea está afectada, porque el vendaje está demasiado apretado. Hay que retirarlo inmediatamente.

Vendaje de yeso

Sirve para inmovilizar una extremidad fracturada.
Después de mojar el vendaje, el médico lo coloca sobre la extremidad. Cuando se seca, forma una capa rígida. Actualmente, el vendaje de yeso está siendo reemplazado por vendas de resina, que son más ligeras.

Vendaje de la cabeza

Sirve para sujetar un apósito sobre la lesión o para proteger el cuero cabelludo.
Se dobla un trozo de tela en forma de triángulo.
Como si fuera un chal, se coloca el lado más largo sobre la frente, a la altura de las cejas.
Finalmente, se anudan los extremos en la nuca.

Vendaje del tobillo. Una primera vuelta a la altura del tobillo fija la venda. Se describen varios ochos con la venda, del pie a la pierna. En cada nueva vuelta, la venda debe estar ligeramente desplazada hacia arriba.

Vendaje del dedo. Existen dos técnicas: el vendaje clásico en ocho y la utilización de cilindros de malla, llamados vendajes tubulares.

Vendaje de la muñeca. Después de una primera vuelta, se asciende en hélice por el antebrazo.

Comentar
12/02/2010

Más información sobre este tema:


Newsletter


ciao

El test destacado

¿Y si fuera Alzheimer?

Test Salud y Bienestar

¿Y si fuera Alzheimer?

IMC
Calcula tu prcentaje de grasa corporal
Calcula tu peso ideal